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lunes, 7 de julio de 2014

Demagogia y Superficialidades. Psicología Deportiva.

"Tú ya eres guapa por dentro, esto no te hace falta"
"Ya estás bien así, ¡para qué vas a entrenar!"
"Tienes que quererte como eres"
"A mí me gustas así, no cambies nada"
"Eso que haces me parece muy superficial"



DEMAGOGOS.

Tú eres preciosa sea como sea, pero si quieres cuidarte un poco más: 
Eres una Valiente.

No estás ni la mitad de gordo de lo que imaginas, pero si quieres bajar algo de peso: 
Eres un Valiente.

Si mientras tus amigos dan forma al sofá tú haces la bolsa para ir a entrenar: 
Eres un Valiente.

Si tu amiga te critica por querer perder esos 3 o 4 kilos y aún así sigues adelante: 
Eres una Valiente.

Si te acribillan con adjetivos como "superficial" o "materialista" y aún así sigues: 
Eres un Valiente.

Si has llegado al nivel donde lo único que escuchas es tu YO INTERIOR y actúas con total coherencia y autonomía: 
Enhorabuena, eres un Valiente que además llegará LEJOS.

Hay dos tipos de personas en el mundo: Los que quieren adelantar a todos, y los que quieren que todos vayan por detrás de ellos. A estos últimos, a esos que se dedican a limitar las potencialidades de aquellos a los que en teoría quieren, os pido un favor:

Si no os queréis mover de donde estáis me parece genial, pero hacedlo dejando el carril de la izquierda libre, para que los que quieren avanzar en la vida no se encuentren con vuestros culos entorpeciendo la marcha.

Joan Gallardo. Fuerza, Motivación e Inconformismo.

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lunes, 26 de mayo de 2014

El Destino Es Un Pez Mojado.

Uno no llega a su camino sin haber andado otros antes. Así de claro. Ya sea por gatuna curiosidad, por errores propios o por inevitables leches de la vida, parece ser imposible atinar con nuestro destino a la primera. El destino es como ese primer pez que pescamos de niño, lo cazamos antes de lo que nos creíamos, tiramos fuerte de él hasta que viene oliendo a plato caliente, le quitamos el anzuelo mientras lo cogemos con las manos para hacernos la foto, pero precisamente es al apretarlo fuerte cuando se nos escurre de nuevo dirección al mar. El destino es un pez mojado.

Entonces te quedas con tu caña vacía y piensas en el pez que ya no tienes, en lo que te habías esforzado, la suerte que habías tenido y finalmente en las lombrices que te quedan en el húmedo serrín de la cajetilla.

Ninguna te parece mejor que el pez que ya tenías sujeto entre los dedos. Algunos se irían a casa, algunos volverían a tirar la caña y otros simplemente se quedan sentados mirando el mar a ver si el pescado huidizo vuelve a asomar la cabeza, como si lanzarse hacia el mar a buscarlo fuese una opción válida.

Tú que lees ahora lo ves claro: a seguir pescando, ¿no?. Pues muchos no lo ven así cuando hablamos de la vida. Y, amigo, te digo yo que la vida es así. Pase lo que pase siempre tienes caminos, opciones llenas de matices para ir a por ellas. Y quizás debería tranquilizarte el hecho de que, al final, no importa lo bueno que te pareciera lo que ya tenías, porque si no tenía que ser tuyo... simplemente no valía la pena estrujarlo tanto.



Joan Gallardo. Fuerza, Motivación e Inconformismo.

jueves, 13 de febrero de 2014

Fitness, Matemáticas y Vida.

El ser humano necesita objetivos, metas y por decirlo así, hasta parámetros de control. Está en nuestra naturaleza matemática y es que aunque en el colegio odiáramos las mates la verdad es que acabamos acudiendo a ellas cada 2x3 (6).

"He perdido 0'800 kg"
"La luz ha subido un 3,2%"
"He levantado 2,5 kgs más en sentadilla"
"Hace 15 años no tenía arrugas"
"Con 16 años comía 4000kcal al día y no subía ni 1 gramo"
"Hoy voy a hacer 5 series de 15 repeticiones y así serán 75 en total"

Curioso.

Yo, lo detesto. Y la verdad es que cuando más he disfrutado de mi historia fitness ha sido cuanto más las he dejado de lado. En casa no tengo báscula para pesar la comida y tampoco la tengo para pesarme a mí mismo. No me peso nunca, creo que puedo decir que ya no me importa, y gran parte de la felicidad de la vida llega cuando empiezas a preocuparte por menos cosas cada vez.

Cuando entreno no paro a pensar en qué músculos trabajé indirectamente el día o sesión anterior, ya no, ahora sólo me dedico a entrenar pensando en divertirme y resulta ser que las mates no salen a jugar al recreo, se quedan haciendo horas extra en el aula.

No sé qué porcentaje de carbohidratos y proteína como al día, me guío por lo que siento y aunque en mi trabajo no puedo aplicarlo todos los días considero un éxito supremo cuando un cliente me dice: "Yo Joan, como más o menos lo que quiero, me has enseñado a hacerlo sin tener casi que pensar". BRAVO, HE TRIUNFADO.

En definitiva, dejad las cuentas para los números de la casa, mirad si os han quitado algo de la nómina o si el cajero ha escupido menos dinero que el que dice la pantallita. Para todo lo demás:

MENOS CALCULADORA Y MÁS CORAZÓN
MENOS PORCENTAJES Y MÁS SONRISAS
MENOS ECUACIONES Y MÁS DIVERSIÓN
MENOS NÚMEROS Y MÁS VIDA

Joan Gallardo. Fuerza, Motivación e Inconformismo.


martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad, Feliz lo que SEA, pero FELIZ como SEA.

Hoy es Nochebuena, aunque los cacos no cenen en familia, la economía siga dándonos de qué hablar en el bar y el facebook nos diga cuáles han sido nuestros mejores momentos del año. Hoy es Nochebuena y por narices hoy tiene que ser todo mejor, como sea hoy tiene que ser una noche-buena.

Hoy vendrá el "culto" de turno a decirnos qué centro comercial explotó la Nochebuena pero que no os importe, esos también cenarán en familia y comprarán regalos, también quieren ser más felices, aunque sólo sea por una noche.

Con esto te quiero decir que siempre hay buenas excusas para intentar ser feliz, aunque sea por un rato, aunque quizás no te lo creas del todo y aun a sabiendas que no recuerdes gran cosa al día siguiente. Hoy es uno de esos motivos, quizás no muy potentes, para pensar en ser un poco más felices. ¿Que no? Los hay que son felices viendo 90 minutos de fútbol. Pero también me vale, hay que hacer lo que sea para ser feliz.

Hacemos esfuerzos mucho más titánicos para cosas mucho más banales. Nos partimos el lomo durante décadas para pagar una casa que quizás se revalore o quizás no, que quizás nos baste el dinero para pagarla o quizás no, que quizás nuestros hijos quieran vivir en ella o quizás no. Y mientras tanto, sufrimos para pagar letra tras letra perdiendo muchas sonrisas por el camino y ganando muchas arrugas en la frente.

Luego los hay que estudian pensando en un mañana perfecto con el trabajo que realmente merecen. Se despiertan un día con 28 años y toda una vida de estudios para ir al INEM a ver si sale algo en Mercadona. Uno no sabe en qué esforzarse realmente. Yo sí lo sé y ya te lo he dicho: en ser feliz, como sea.

Para esta misión no hay excusas malas ni peores, hay motivos para ser feliz, y que nadie os diga dónde reside vuestra fuente de felicidad porque no necesitáis que nadie os diga que ese agua es buena, si a vosotros os quita la sed.

SED FELICES. FELIZ NOCHEBUENA Y FELIZ NAVIDAD.





lunes, 16 de abril de 2012

Antes y Después II. Toni Perelló, Su Voluntad se volvió Realidad.


Hoy os traigo uno de esos casos muy especiales, la historia de un chico, muy joven, en muy mala forma, que vino con menos pretensiones que las que les prometimos en su primera consulta. ¿Qué quiero decir? Toni vino queriendo perder peso, nosotros le prometimos que su primer objetivo se quedaría pequeño cuando viera de lo que es capaz con trabajo, fuerza de voluntad y un poco de pasión.
Toni, antes de empezar su camino.

Desde el primer momento me sentí muy identificado con su caso, su situación me era familiar, simplemente porque donde él se encontraba ahora yo hacía años que había vivido. Pude ver mi antiguo problema de sobrepeso desde fuera, y sabiendo todo lo que aquello me aportó me volqué en Toni, me propuse que llegara a un punto de forma superlativo, perder un poco de peso no bastaba, este chico iba a vivir en un cuerpo que jamás podría haber soñado poseer.

No empezamos bien, después de la primera semana, engordó casi 1 kilo, en un glorioso intento por hacernos creer que lo había hecho todo bien nos vimos obligados a hacerle entender que el cuerpo humano es como la música, pura matemática, y que si había engordado un kilo es porque no había respetado los parámetros nutricionales que le habíamos marcado. Entendió al momento que aquí no había nada de fácil, que sólo su puro esfuerzo lo llevaría al éxito. Nada de engaños o de intentar hacerse amigo de la báscula. Como le dije bien clarito “tú puedes mentirme, pero la báscula es una jodida muy sincera.”

A partir de ese momento le obligué a presentarme semanalmente todo lo que había comido a cada hora. Entonces los kilos comenzaron a desaparecer, empezó con 87’5 para 1’74 de altura, al poco llegó a la barrera psicológica de los 80. Pude ver su duda, “es que alguna vez llegué cerca de ese peso y volví a recuperarlos en poco tiempo”. ¿A quién no le ha pasado? Ver que la báscula parece reírse de nosotros mostrándonos siempre el mismo peso hagamos lo que hagamos. En su piel vio como la única barrera que existe para el ser humano es la de la falta de confianza en uno mismo. “Si realmente lo quieres, lo conseguirás”, esa frase supuso un acicate en su propósito, 78 kg, 75 kg… De repente, mientras entrenábamos le dije, “hoy vamos a echarte un vistazo sin camiseta”. No me lo creía yo, menos él, “¿eso parecen tus abdominales no?” le dije con cierta sorna. Para Toni, ver un amago de zona media era poco menos que un milagro, su  cintura era de las más rebeldes que había visto nunca, mucha piel, mucha grasa y mucha retención de líquidos. El típico caso de alguien que cree que es imposible que todo eso llegue a irse. Una vez más, aquí lo único imposible es el propio término, imposible pensar en imposibles, imposible.

Toni, tras su primera y dura semana.
87'5 kilos.
Hoy Toni pesa 72’5 kilos, 15 menos en 6 meses. Luce con orgullo un cuerpo trabajado, duro como la roca, con una cintura minúscula con unos abdominales que parecen pelotas de golf engarzadas. Su satisfacción es nuestro orgullo. Su mirada agradecida es nuestra mirada realizada.

Toni, 72'5 kilos. Su esfuerzo ha convertido un sueño
imposible en su realidad.
Enhorabuena Toni, clientes como tú hacen que adoremos nuestro trabajo. De Xisco Serra y un servidor, Joan Gallardo. Un abrazo.



Joan Gallardo. Fuerza, Motivación e Inconformismo.

lunes, 9 de abril de 2012

¿Estudiando la felicidad?


Hoy empieza el II Congreso Internacional de la Felicidad, ah, patrocinado por Coca-Cola, muy bien. En él, varios expertos, como Punset y el mismísimo asesor del Dalai Lama ofrecerán las claves de la felicidad. Vamos, que pronto harán un congreso para decirnos qué es estar enamorado, deprimido o motivado.

Algo tan individual y subjetivo como la felicidad de cada uno no puede ni explicarse ni enseñarse. Y menos bajo la sombra de una multinacional llena de multimillonarios felices.

Yo opino que cada uno debe ser consciente de dónde se encuentran sus necesidades emocionales, sin que ningún experto o ninguna conferencia pueda daros “trucos” o “pistas” para encontrar esa felicidad.

En nuestro caso, podríamos hablar del aspecto físico, ¿aporta felicidad el aspecto físico? La estadística dice que sí. Y desde mi experiencia, puedo afirmar que así es. No conozco ni un solo cliente que haya cambiado su envoltorio corporal y no se mostrara más contento, orgulloso, seguro, realizado... esperad, que esos son varios de los ingredientes de la felicidad.
 
El cuerpo puede ser el catalizador, el proyector de nuestro interior. Algunos de nuestros clientes en el XS Fitness Club han encontrado trabajo por su nueva mejor apariencia, varios han encontrado pareja y muchísimos se han reconciliado con su cuerpo. No, no me llaméis superficial, simplemente no soy hipócrita. Puede que estos ya fueran enormemente valiosos antes de cambiar, pero ya sabemos lo que vale la primera impresión en esta vida.

Todos curioseamos para saber quién se baja de un gran coche o quién vive en esa casa majestuosa. La verdad es que es más sencillo gastarse 2000€ en embellecer nuestro coche que invertir esfuerzo y sacrificio para mejorar nuestra apariencia.

Puede que vuestra felicidad empiece por gustaros, por ser un buen amigo de vuestro cuerpo, por conseguir eso que suelen llamar “una gran autoestima”, quizás al lograrlo os encontréis igual de vacíos que antes, pero en todo caso, la felicidad empieza en la búsqueda de la misma.

Un abrazo amigos.

Joan Gallardo. Fuerza, Motivación e Inconformismo.

lunes, 26 de marzo de 2012

Luchar y luchar y luchar y luchar y luchar y luchar…


“Hay que luchar y seguir luchando aunque sólo sea previsible la derrota”
-Mao Zedong.

Dejando de lado posibles tintes bélicos esta cita supone la declaración perfecta del estilo de vida que cada ser humano debería adquirir como propia.

Normalmente sólo luchamos por algo si creemos firmemente que vamos a conseguir la victoria, si observamos un atisbo de derrota en el horizonte puede que ni tan siquiera nos prestemos a la batalla. Error.

No puedo evitar emocionarme cuando veo una carrera de atletismo de larga distancia. Veréis cómo siempre hay una corredora que se rezaga del resto, se ve que llegará la última a varias decenas de segundos que la campeona. Aún así, entrará esprintando a la meta. Mucha gente diría “si yo soy ella me retiro, total, no va a ganar y lo sabe desde el segundo 30 de carrera”. Que levante la mano quien no haya pensado así nunca. Pues os diré que esa es realmente la lucha que importa, la que tiene consigo misma, esa es su deuda, su pelea y no existe nada más valioso que dar lo mejor que cada uno tiene dentro, aunque sepas que no vas a ganar.
No hay mayor inspiración que la
auto-superación.
OS LO DEBÉIS.

Las derrotas son el germen de futuras victorias.

¿Habéis tropezado alguna vez con una piedra en mitad de la calle? ¿Cuál es el paso que disteis que os hizo tropezar? ¿El que precedió el tropiezo o el primer paso que lanzasteis a la calle?

No sabemos dónde puede gestarse la derrota, pero sí dónde se forman las victorias.

Se acerca el verano, hay tiempo, pero puede que sea muy absurdo negar la evidencia de que este verano no sea el vuestro. No os desaniméis, si en vuestra mente sólo aparece el verbo “luchar”, este verano puede ser el riego del próximo.

Olvidaos de fechas, estaciones y momentos, que cada día sea una contienda luchada y ganada, al final no habrá resquicios para el fracaso.

Joan Gallardo. Fuerza, Motivación e Inconformismo. 

lunes, 5 de marzo de 2012

Monotonía y Debacle.


“Cuando la rutina nos golpea,
las ambiciones de desploman.”

Este extracto de Love will tear us apart  de Joy Division explica con bastante claridad lo que sucede cuando la monotonía y la rutina se adueñan de nuestras vidas. Es algo que podemos aplicar al amor, al trabajo, a nuestras relaciones y como no, a nuestros propósitos, en nuestro caso, en nuestro objetivo hacia un cuerpo más saludable y que catalice todo nuestro potencial interior.

Aunque cierto es que yo mismo disfruto de ciertas rutinas diarias, intento siempre aportar algo diferente a cada día de mi vida. Nunca practico el mismo entrenamiento, nunca como igual y siempre intento variar las pautas pre y post-entrenamiento. Hablo de algo tan sencillo como cambiar el orden de los ejercicios, el número de repeticiones por serie o incluso el descanso entre series. Existen mil parámetros que me permiten huir de la monotonía, hasta puedo cambiar la música de fondo durante mi entrenamiento para que mis últimas series coincidan con algún temazo rockero que catapulte mi depósito de reserva.

Si algo os puedo asegurar desde mi punto de vista como Entrenador Personal es que como rocéis por un momento el aburrimiento y la falta de pasión en lo que hacéis, entraréis en una dinámica negativa que terminará en debacle sin remedio. Es necesario provocar y buscar cambios casi constantemente para que nuestra motivación se mantenga siempre en su máximo nivel.

En mi trabajo es importante observar cuando un cliente entra en esa espiral. De repente la pérdida de peso se ralentiza, pasan de perder 900 gramos por semana a perder 500. Admiten que empiezan a cansarse, muy contentos pero se empiezan a cansar. En estos momentos yo hago lo siguiente:

-¿Cuál es tu comida favorita?
-¿Para qué? Si de todas formas no podré comerlo….
-¿Cuál es tu comida favorita?
- El helado.
- Tras cada entrenamiento te comerás un helado, un Magnum. Es una obligación, parte de la dieta.

La semana siguiente, se suben a la báscula y… magia. 1 kilo menos. Es el encanto de la motivación. Pensando que si no hay entreno no hay helado, suelen entrenar un par de días más por semana, y al saber que “pecan” una vez al día, se controlan más el resto del día. Fácil, a veces, menos es más.

A continuación os ofrezco una serie de consejos para escapar del maldito remolino de la monotonía:

-Si os aburrís en la sala de pesas, pedid un cambio de entrenamiento a vuestro Personal Trainer.
Puedo conseguir lo que
ME PROPONGA
-Si no tenéis contratados los servicios de un entrenador, elaborad una tabla semanal con los ejercicios que más os gustan, el rango de repeticiones que más os place hacer y la duración que queráis, aunque el entrenamiento dure 20 minutos. Siempre es mejor 10 minutos a tope que 1 hora al 50%.
-Preparaos una lista de vuestras canciones favoritas en el mp3 para motivaros en vuestro entrenamiento.
-Buscad un compañero de entrenamiento. Es importante que lo elijáis bien, no se trata de entrenar con el futuro campeón del mundo ni con vuestro compi de cañas. Buscad alguien agradable y de vuestro nivel, espolearos el uno al otro.
-Preparad una “ceremonia” pre y post-entreno. Id a hacer un buen café antes, y tomaros vuestro batido post-entrenamiento con tiempo y tranquilidad, sentados mientras leéis la prensa del día o alguna revista especializada.
-Id a entrenar a una hora diferente.
-Pedid un cambio en vuestra dieta, a veces un pequeño cambio cambiará radicalmente vuestro día a día.
-Haced un resumen diario de vuestros actos. Reflexionad y puntuad vuestro nivel de sacrificio, quizás descubráis dónde y cómo ejecutar un cambio urgente.

Hay muchos más, pero creo que ya tenéis un par de armas nuevas para seguir en pie de guerra con total capacidad. Recordad que no hay nada más poderoso que una mentalidad fuerte y con determinación.

Si uno cree en si mismo no hay dificultad imposible, si no retos apetecibles.

Un abrazo muy fuerte a todos los que esperáis cada lunes una nueva entrada. Sois mi motivación y mi deseo de seguir escribiendo.

Joan Gallardo. Fuerza, Motivación e Inconformismo. 

“Cuando la rutina nos golpea,
las ambiciones de desploman.”

lunes, 27 de febrero de 2012

¿Y si…?


¿Y si resulta que tenéis el peor metabolismo de la historia?
¿Y si resulta que simplemente, estáis predestinados a cargar con la carga del sobrepeso sobre vuestras vidas?
¿Y si resulta que, como lleváis años diciendo, no tenéis nada de fuerza de voluntad?
¿Y si resulta que es cierto que el componente hereditario, en vuestro caso, es insalvable?
¿Y si resulta que, inevitablemente, la vida os empuja a comer para olvidaros de vuestros problemas?
¿Y si resulta que sólo la comida os hace felices?
¿Y si resulta que no hay nada que hacer?
¿Y si resulta que nacisteis sin abdominales?
¿Y si resulta que es verdad que a vosotros “os engorda” todo?

Vaya…menudo panorama. No sabría qué hacer, ni qué deciros. Muchas adversidades para un proyecto tan grande. Parece ser imposible ver la luz entre tanta penumbra. Pero…

¿Y si resulta que vuestro cuerpo funciona fisiológicamente casi igual que, por ejemplo, el mío?
¿Y si resulta que os digo que el metabolismo puede acelerarse de igual forma que puede ralentizarse?
¿Y si resulta que la fuerza de voluntad no es más que una habilidad que puede entrenarse, y ergo, mejorar?
¿Y si os digo que mi padre pesaba 55 kilos a los 24 años?
¿Y si resulta que la vida es demasiado bonita como para que la comida sea lo único que puede mejorarla?
¿Y si resulta que la comida es sólo gasolina?
¿Y si resulta que aún no lo habéis intentado realmente ni una sola vez en vuestra vida?
¿Y si resulta que vuestros abdominales están en el banquillo deseando salir a jugar?
¿Y si resulta que, sin ninguna duda, tenéis el potencial?

¿Y si resulta que esto es la vida y que sólo vosotros, por suerte, tenéis el control sobre ella?

¿Y si resulta que vuestra mente, posee el control de vuestro cuerpo y sois realmente capaces de llegar donde queráis?

¿Y si resulta que la vida siempre nos da la opción de luchar…?

¿Y si resulta que la vida es maravillosa…?

Controlad vuestra mente, disfrutad de vuestro cuerpo.

Joan Gallardo. Fuerza, Motivación e Inconformismo.

martes, 16 de agosto de 2011

¿Felices o Haciendo Feliz a la Gente?

“¿Has encontrado la felicidad en tu vida? ¿Has aportado felicidad a la vida de los demás?”
Me encontraba prácticamente dormido, había entrenado pierna como un animal y estaba destrozado, serían las once de la noche y el ventilador no daba más de sí. No estaba ni mirando la tele, pero escuché esta frase salida de la boca de Morgan Freeman hacia Jack Nicholson. Me propuse contestar a las dos preguntas en mi cabeza. En un ejercicio de honestidad brutal, pude darme cuenta de que creo que he aportado más felicidad de la que he encontrado, siempre he pensado antes en la gente que quiero que en mi mismo. Y cuando he podido pensar sólo en mí, me he sentido egoísta. Creo que he hecho felices a muchas personas, por ejemplo, a todos los clientes que de alguna manera han visto como su calidad de vida mejoraba. Recuerdo un hombre de unos 30 años que tenía que casarse, pesaba 94 kilos, se casaba en 6 meses. Al final se casó con 76 kilos y me invitó tanto a la boda como a la cena del día anterior con sus amigos de toda la vida. Creo que me adueñé ciertamente de su sonrisa, pensé “esa cara es en parte mía, su felicidad es mía.”
Reconozco que te sientes alguien, como si hubieras dejado una impronta en las vidas de esas personas. A mí me han llegado a pagar un fin de semana en Barcelona para ver el Barça-Real Madrid. Era un cliente de 6 días a la semana, llegamos a tener tanta confianza que salíamos juntos de juerga (cuando toca, toca).
Me asalta a veces la duda, “¿Qué pasaría si fuera más egoísta y pensara más en mi?” Lo he pensado muchas veces, si me haría eso más feliz. Mi respuesta sincera es que NO, me considero una persona muy querida, los que llegan a conocerme me cogen un cariño terrible, es algo que noto, siento y valoro de corazón. Aunque suene algo truculento, ocasionalmente pienso en cómo sería mi funeral si mañana muriera. Y la verdad, odiaría que alguien soltara una lágrima, me gustaría que todo el mundo estuviera feliz, porque así es como yo me iría, feliz y tranquilo, creo que ya he vivido muchas anécdotas como para que alguien las cuenta y todo el mundo se ría.

Que la fiesta no pare, esto no ha hecho más que empezar, pero por favor, con una sonrisa en la boca.

Motivación, fuerza e inconformismo. Joan Gallardo.

viernes, 12 de agosto de 2011

Todo el mundo debería entrenar...

Todo el mundo debería entrenar. Me suele venir a la cabeza ese pensamiento cada día, entreno a unos 7 clientes al día de media, y veo como sus ojos se llenan de fuego y sus dientes se aprietan como placas tectónicas. La mayoría de ellos son gente sin un potencial superior, ni una fuerza de voluntad titánica, pero cuando se ponen en mis manos, sacan lo mejor de ellos, cada uno a su nivel, pero siempre al 100%. No puedo evitar pensar "Si mantuvieran este nivel el resto del día de sus vidas...el mundo sería un lugar  mejor."

No siempre es fácil, se suele necesitar de una persona fuerte al lado que te anime a superarte, pero me consuela pensar que puede que mis clientes hayan visto mejorados aspectos externos de sus vidas. Que así como agarran con fuerza una mancuerna, agarran de igual manera sus vidas y se enfrentan a ellas como quien se enfrenta a una serie de sentadilla con 150 kilos.

Ayer, una clienta de 17 años me mostraba orgullosa una foto del día antes de contratarme y una de hace dos días, en apenas un mes y medio, 8 kilos menos de grasa y muchos kilates de calidad de vida y felicidad. ¿Superficial? Su sonrisa no lo era. Todo el mundo debería entrenar.

Fuerza, motivación e incoformismo. Joan Gallardo.


Foto: Juan Antonio Cabrera después de un entrenamiento de campeón.